| Leo en internet, no sin pesar, que somos, tras eeuu y canadá, el tercer país del mundo que más agua consume por habitante. La mayor parte, en torno a un 75%, se destina a regadío y un 10% a la industria, dejando para el uso doméstico el 15%. Descendiendo a este nivel, y comparándonos con los países de nuestro continente, estamos dentro de los cinco que más agua emplean en sus hogares, también por habitante. En este selecto grupo compartimos cartel con bélgica, luxemburgo, alemania e italia. Y habida cuenta de que aquí, en nuestro suelo patrio no todo el mundo se ducha a diario, habremos de concluir, forzosamente, que el nuevo españolito, ese que se pasea con los pantalones a medio poner o quitar, toma varias duchas al día. Criatura. Porque aquí, tras un escueto pipí promovido por una botellita de agua envasada, hay que vaciar quince litros de agua para que nadie pueda constatar que meamos. Como si un atávico reducto tribal nos animara, sustraemos nuestras deyecciones de la vista de los depredadores y encubrimos el sudor y el olor, feromonas incluidas. ¿Mear nosotros? ¿Cómo dice? ![]() Antaño, cuando la costumbre de enseñar la casa a las visitas estaba vigente, al pasar por el cuarto de baño y ver la impoluta bañera, era de rigor desear a los anfitriones algo así como: 'dios quiera que no tengan necesidad de usarla'. Y es que antaño (es decir, hará unos cincuenta años) la gente tan solo se bañaba para ir al médico. Estrictamente. Mientras la OMS asume que cincuenta litros de agua al día por habitante son suficientes para el bienestar humano, en europa llegamos a los doscientos. No está tan mal. La media en áfrica se sitúa entre quince y treinta litros, si bien en algunas regiones desciende hasta los cinco. Las estadísticas, sobre todo las gráficas, siempre mienten, pero donde el río suena, agua lleva. |
catorce de mayo de dos mil doce

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