Recuerdo de joven haber dado mil y una vueltas en el rocódromo de la plaza llamada el grande. Aunque tristes e incomprensibles, aquellas circunvoluciones domingueras fueron nuestro primer y pacato intento de acercamiento entre sexos, ahora géneros. Solíamos ir comiendo pipas.
Por aquel entonces se vestía de riguroso domingo y ya no sé qué día del año había que estrenar algo, un jersey ceñido de color gris que picaba la hostia, por ejemplo.
Al este de la plaza estaba pepillo, con las cadeteras esperando a los cadetes y un limpia jorobado sacado de una película de berlanga. A su lado, un adusto senén despachaba la prensa y en las mañanas de domingo cromos de un llanero solitario. Al sur, un vetusto edificio con un vestíbulo enorme y una escalinata, esta vez proveniente del titánic, daba cobijo a una entidad financiera y otras oficinas.
Con el tiempo, la plaza iría sufriendo transformaciones más o menos desafortunadas hasta terminar como la vemos ahora, en los albores del siglo veintiuno: amplia y diáfana, sin desniveles y con un aparcamiento bajo ella. La entidad financiera resultó abducida y en lugar de la construcción añeja se puede contemplar una obra señera del famoso arquitecto.
A los abulenses no les acaba de gustar este prisma de piel cálida y sobria presencia que contrasta insultante con las casas de la zona norte de la plaza, sobre los soportales, cuyos propietarios, para paliar la afrenta, van remozando el revoco agrietado, roto y decolorado.
Un edificio de menor altura y vestido de gris granito hace de puente con la amarillenta iglesia de san pedro. Debo admitir que su discreción me seduce y quiero ver en su presencia un brutal intento de eclecticismo imposible. Y les confieso que me pone, y también que cautiva mi alma atribulada tras el hartazgo de pipas. Pasada esa fugaz enajenación, me veo impelido a descifrar en vano el código que esconde la disposición asimétrica de las ventanas de marco inoxidable.
[La foto superior es una copia de pantalla de la fotografía 'ávila, día festivo, 1964' de la galería 'ávila.es (josé luis pajares)'.
Enlace a la fotografía. 'Mamoneo', copyright de tersites, avilanet]
1.- Eres bueno, jodidamente bueno. escribes requetebién porque piensas requetebién. 2.- Suscribo lo del Moneofacto. Cuando yo era Tersites, en Avilanet, inventé los conceptos "Plaza del mamoneo", "Moneotreto" y "Moneofacto". Reclamo el copyrigth. ASÍ Y TODO : me rendí entonces, y rendido sigo: Me gusta el edificio. Me gusta la plaza, renovaría por igual el lado del Norte. 3.- Los enlaces a Mc Escher y a Trilobites no me funcionan. 4.- Fuertes abrazos.
1 comentario:
1.- Eres bueno, jodidamente bueno. escribes requetebién porque piensas requetebién.
2.- Suscribo lo del Moneofacto. Cuando yo era Tersites, en Avilanet, inventé los conceptos "Plaza del mamoneo", "Moneotreto" y "Moneofacto". Reclamo el copyrigth.
ASÍ Y TODO : me rendí entonces, y rendido sigo: Me gusta el edificio. Me gusta la plaza, renovaría por igual el lado del Norte.
3.- Los enlaces a Mc Escher y a Trilobites no me funcionan.
4.- Fuertes abrazos.
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